Propuestas para el cuidado de la Creación

Reflexiones del Papa Francisco en la “Laudato Si’, sobre el cuidado de la casa común”

1. San Francisco de Asís “manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. (…) En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior”. (10)

2. “Los jóvenes tienen una nueva sensibilidad ecológica y un espíritu generoso, y algunos de ellos luchan admirablemente por la defensa del ambiente, pero han crecido en un contexto de altísimo consumo y bienestar que vuelve difícil el desarrollo de otros hábitos. Por eso estamos ante un desafío educativo.” (209)

3. “Es muy noble asumir el deber de cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas, y es maravilloso que la educación sea capaz de motivarlas hasta conformar un estilo de vida. La educación
en la responsabilidadambiental puede alentar diversos comportamientos que tienen una incidencia directa
e importante en el cuidado del ambiente, como evitar el uso de material plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar sólo lo que razonablemente se podrá comer, tratar
con cuidado a los demás seres vivos, utilizar transporte público o compartir un mismo vehículo entre varias personas, plantar árboles, apagar las luces innecesarias” (211).

4. “Necesitamos fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana” (52). “No hay fronteras ni barreras políticas o sociales que nos permitan aislarnos, y por eso mismo tampoco hay espacio para la globalización de la indiferencia” (52).

5. “Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos.” (229)

6. “Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades.” (14)

Compromiso

• Considerar los recursos naturales como dones que Dios da a cada uno para administrar con sabiduría y
ofrecer a las siguientes generaciones.

• Poner los medios para cuidar la naturaleza, evitando el despilfarro de los recursos naturales: agua, aire,
vegetación, animales, etc.

• Tomar medidas para evitar la contaminación.

Utiliza menos agua y no la contamines

1. Ahorra, recoge y reutiliza el agua.

2. En higiene personal (limpieza de dientes, ducha…) no desperdicies el agua.

3. En casa y en el jardín comprueba y arregla pronto las pérdidas de agua.

4. Riega por la mañana o bien tarde para que el agua no se evapore enseguida

5. No tires el aceite por las cañerías, llévalo a reciclar.

6. No abuses de los detergentes y usa aquellos que sean ecológicos.

7. Si el agua de tu ciudad o pueblo es buena, no compres embotellada.

Ahorra energía eléctrica

1. Apaga las luces innecesarias.
2. Utiliza bombillas de bajo consumo: LED.
3. Desconecta los aparatos eléctricos cuando no los utilices
4. Aprovecha al máximo el uso de la luz natural, y opta por energía renovable.
5. Revisa con frecuencia el buen uso de los aparatos eléctricos.

Contamina menos

1. Ahorra combustible: gas, gasolina gasoil…
2. Utiliza el transporte público, camina o usa la bicicleta.
3. Usa moderadamente el aire acondicionado y la calefacción (abrigarse más y tenerla más baja o no
encenderla).
4. Utiliza productos de limpieza ecológica.

Genera menos residuos

1. Reduce el consumo de cosas superfluas.

2. Evita usar productos desechables (“usa y tira”): pañuelos y servilletas de papel, bolsas de plástico
(úsalas de tela), etc.

3. Gasta menos papel: no imprimas algo si no hay verdadera necesidad; imprime por las dos caras;
no tires las hojas escritas por una cara, reutilízalas.

Recicla todo lo que puedas

1. Separa los residuos y deposítalos en su contenedor respectivo.
2. Reutiliza algunos desechos como cartón, bolsas, sobres…
3. Compra productos reciclados.
4. Evita usar recipientes de aluminio, de plástico, de corcho blanco (poliespán).

Otras sugerencias

1. Planta algún árbol.

2. No desperdicies alimentos.

3. Cuida tu salud: haz ejercicio físico; evita la “comida basura”; evita el exceso de carne, dulces y grasas; consume alimentos frescos, ecológicos y de estación y, a poder ser, producidos cerca de donde vives, para evitar transportes largos que son muy contaminantes

4. El 1 de septiembre es la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la creación, si no puedes celebrarla ese día, hazlo entre esa fecha y la fiesta de San Francisco.

Oración

Señor ayúdanos a que sepamos reconocer y agradecer todos los dones que Tú colocas a nuestra disposición en la Creación para que los sepamos usar con una visión solidaria y responsable, de modo que
seamos buenos administradores del mundo que Tú pones en nuestras manos.

Puede bajarse este artículo en un folleto en PDF


Si cuidas el Planeta, combates la pobreza

20 ene 17. La campaña «Si cuidas el Planeta, combates la pobreza», destaca la importancia de nuestros hábitos de vida para un modelo de desarrollo justo, solidario y sostenible. Las entidades promotoras de la Campaña centrarán durante los dos primeros meses de 2017 su trabajo de sensibilización en el punto 3 del “Decálogo Verde”.

Siguiendo el calendario bimestral de sensibilización fijado dentro de la Campaña SI CUIDAS EL PLANETA, COMBATES LA POBREZA para impulsar el compromiso de los cristianos y la sociedad en general por un modelo de desarrollo justo, solidario y sostenible, durante los meses de enero y febrero de 2017 el foco va a situarse sobre el tercer principio del “Decálogo Verde” de la Campaña, que reza «Valorarás la importancia de tus comportamientos cotidianos».

Ante la sensación de que la tarea de transformar el mundo puede parecer utópica o irrealizable, las entidades promotoras de esta iniciativa –Cáritas, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES (Red de Entidades para el Desarrollo Solidario)—, apuestan por reivindicar el valor de las pequeñas aportaciones personales a la hora de implicarse en la protección del mundo natural y social en el que vivimos, en el cuidado de las personas y en la lucha contra la pobreza.

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En la encíclica Laudato si´, inspiradora de la Campaña, el papa Francisco es claro y contundente al respecto. “Junto a la importancia de los pequeños gestos cotidianos, el amor social –dice el pontífice— nos mueve a pensar en grandes estrategias (…) Un cambio en los estilos de vida podría llegar a ejercer una sana presión sobre los que tienen poder político, económico y social”.

Por eso, el tercer “principio verde” de la Campaña destaca la importancia que tienen nuestros hábitos de vida, porque, como se señala en los materiales preparados para este bimestre, “cuando somos capaces de atender a nuestros comportamientos cotidianos y de tratar de irlos ajustando a lo que creemos bueno, justo y solidario, podemos ir viendo cómo las cosas cambian a nuestro alrededor”. Para ello, es necesario “romper la lógica individualista, consumista y depredadora de recursos naturales, si queremos ser cuidadores del planeta y de los seres humanos que lo habitamos”.

¿Qué podemos hacer o dejar de hacer?

El inicio de un nuevo año es una buena ocasión para incorporar cambios responsables en nuestros comportamientos cotidianos que contribuyan al cuidado de la Creación.

Algunas de estas prácticas y gestos que están a nuestro alcance van desde pausar nuestro ritmo de vida o usar con preferencia el transporte público y la bicicleta y compartir el uso de los vehículos privados, a consumir siempre que sea posible más productos ecológicos y de Comercio Justo, hacer un uso racional del papel y del agua, o reciclar correctamente los desechos y aumentar el uso de elementos reutilizables. Asimismo, la Campaña propone optar por aparatos eléctricos con certificado energético y alargar al máximo su vida útil, impulsar el consumo doméstico de energías renovables o hacer un uso social y responsable de nuestro dinero.

Voces que claman

Como en los dos principios ya abordados en los cuatro últimos meses de 2016, también en esta ocasión se recurre a testimonios reales para visualizar la trascendencia que tiene cada una de las propuestas para avanzar en el cuidado de la Creación.

Para ilustrar el tercer “principio verde” se recoge el relato que Carmen Nango, presidenta de la organización indígena Uru Warmi de Puyo (Ecuador), hace de su padre, que “defendió nuestro territorio, llamado Canelos, hace mucho tiempo, cuando tenía 24 años”.

“Le eligieron presidente de la comunidad –cuenta Carmen—. En ese momento empresas extranjeras querían adueñarse de Canelos y mi padre pensó: ´Si yo destruyo esta comunidad, mis hijos, mis compañeros, mis amigos, ¿dónde van a ir?´. Entonces dijo `no, yo tengo que luchar, defender mi territorio´. Le ofrecieron que vendiera las tierras y le daban a cambio plata y él sostuvo: ´¿De qué me sirve tener plata?, ¿a dónde voy? Si me toca perder la vida por mi comunidad, así voy a dar más vida´. Luchó y así logró mantener la comuna Canelos, donde ahora vivimos”.

Para esta líder indígena, “defender el territorio, tiene que ver con la naturaleza. Talar un árbol es talar una vida; por eso, cuando yo llegue a ser autoridad, voy a exigir eso, porque si sembramos un árbol, vamos a sembrar una vida. Conozco los derechos que tengo, los derechos que tenemos todos y que podemos exigir, pero también sé que debemos cumplir lo que a nosotros nos toca”.

“Queremos salir adelante –afirma Carmen— como mujeres, con nuestros hijos, sin perder nuestras costumbres, enseñar a nuestros hijos nuestra cultura, cómo sembrar la yuca, porque yo he visto que no es necesario talar un árbol ni explotar petróleo”.

[Los materiales de la campaña están disponibles en www.enlazateporlajusticia.org]

[Vía www.ofmfranciscanos.org]